UNIDAD 13: Algunos Mandamientos que fueron escritos por los Apóstoles para la ley de la Gracia
Algunos Mandamientos que fueron escritos por los Apóstoles para la ley de la Gracia
Para comenzar daremos una definición de lo que es mandamiento: según la Real Academia Española, mandamiento es un “precepto u orden de un superior a un inferior”. Ahora bien, ese mandamiento puede ser una obligación o una prohibición. La palabra “mandamiento” aparece al menos unas 70 veces en el Nuevo Testamento, y la mayoría de las veces que aparece se refiere a un mandamiento de Dios, que fue dado anteriormente al pueblo a través de la ley de Moisés o a un mandamiento nuevo dado a través de Jesucristo o de los apóstoles.
Es conveniente señalar que los mandamientos en la Sagrada Escritura pueden aparecer escritos de manera implícita y por tanto pasar desapercibidos, por esa razón, muchos mandamientos hoy no son tomados en cuenta, pues al no ser escritos usando un lenguaje imperativo como muchos de los mandamientos del antiguo pacto, entonces no se entienden como algo que Dios ordena a su pueblo.
Por ejemplo: En Mat 11:29 el Señor nos dice “…aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón” y esta afirmación no se ve como un mandamiento, aunque realmente si lo es, pues allí el Señor de manera implícita nos ordena “Sean mansos y humildes así como yo, sigan mi ejemplo”. Vamos a verlo de otra manera, ¿Puede agradar a Dios una persona que no es mansa y humilde? La respuesta es no. Ahora vamos a verlo desde otro punto de vista ¿Comete pecado aquel que no es humilde? Claro que sí, porque los que no son humildes, son soberbios y altivos.
De esta misma manera podemos analizar los escritos del Nuevo Testamento y determinar que allí realmente hay muchos mandamientos que nos enseñan de manera implícita como agradar a Dios, y también como alejarnos del pecado. Recordemos que uno de los propósitos de los mandamientos es promover la paz, pues el fruto de la justicia es la paz Sant. 3:18. No habrá paz en un matrimonio si no se guardan los mandamientos que Dios ha establecido para el esposo y para la esposa. No habrá paz en una familia, si sus miembros no guardan los mandamientos que Dios estableció para los padres, hijos y demás miembros de la familia. No habrá paz en el pueblo de Dios, si los creyentes no guardan los mandamientos que Dios estableció para ellos.
En seguida presentamos algunos mandamientos que aparecen documentados en los libros del nuevo testamento, los cuales hemos clasificado según el área de aplicación. También se quiere dejar claro que muchos mandamientos que aparecen escritos en el antiguo testamento siguen vigentes en nuestros días, aun cuando no se hayan mencionado en los escritos del nuevo testamento.
5.1 Mandamientos para los padres
1. Efe. 6:4 vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos
2. Efe. 6:4 padres, criad a vuestros hijos en disciplina y en la amonestación del Señor.
3. Pro. 29:17 Corrige a tu hijo, y te dará descanso, Y dará alegría a tu alma.
5.2 Mandamientos para los hijos
4. Efe. 6:1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.
5. Efe. 6:2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;
6. Lev. 19:3 Cada uno de vosotros respete a su madre y a su padre.
5.3 Mandamientos para los matrimonios
7. Heb. 13:4 Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla
8. Efe. 5:22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;
9. Col. 3:19 Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.
10. Efe. 5:31 Dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.
11. Efe. 5:33 Cada esposo ame a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.
12. 1Pe. 3:7 Los maridos deben vivir sabiamente con sus esposas, dando honor a la mujer como a vaso más frágil
13. 1Pe. 3:3-4 Esposas, vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.
14. 1Pe. 3:6 Esposas, sean como Sara que obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hija
15. 1Ts. 4:4-5 Esposos, cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios;
16. Mat. 5:27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
17. Mar. 10:11 y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella; y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.
18. Mar. 10:9 Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.
19. 1Cor. 7:3 El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido.
20. 1Cor. 7:5 No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.
21. 1Cor. 7:10-11 A los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer.
22. 1Cor. 7:13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone.
23. 1Cor. 7:24 Cada uno, hermanos, en el estado en que fue llamado, así permanezca para con Dios.
24. 1Cor. 7:39 La mujer casada está ligada por la ley mientras su marido vive; pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor.
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