UNIDAD 06: Los aportes del apóstol Pablo a la Ley de la Gracia

Los aportes del apóstol Pablo a la Ley de la Gracia

Moisés fue el siervo que Dios levantó para revelar gran parte de la ley que le dio Dios a Israel en la dispensación del antiguo pacto. Pero Moisés profetizó que Dios levantaría en su pueblo otro profeta como él Deu. 18:15, es decir, un profeta con habilidades y dones especiales para traer revelación sobre la ley de Dios a su pueblo en futuras dispensaciones. Pablo recibe la revelación del evangelio de Jesucristo para las naciones gentiles Gál. 1:11-12 y de la doctrina que se tenía que enseñar a la iglesia o gentiles conversos 1Tim. 1:3. Gál. 1:11-12  Pero os hago saber, hermanos, que el evangelio que fue anunciado por mí no es según hombre; porque yo no lo recibí, ni me fue enseñado de parte de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo.

El apóstol Pablo en sus escritos parece no hablar a favor de la ley, sino más bien parece menospreciarla o rechazarla para exaltar la fe y la gracia, pero no es así, porque sus escritos son difíciles de entender y los indoctos los han torcido para la perdición de muchos (estas fueran palabras del apóstol Pedro) 2Pe. 3:14-17. Algunos hasta lo calumniaron diciendo que Pablo con sus enseñanzas promovía el pecado o la infracción a la ley Rom. 3:8.  Estas fueron algunas de las afirmaciones que el apóstol Pablo hizo acerca de la ley de Dios en sus escritos:

Rom. 2:13  porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios,  sino los hacedores de la ley serán justificados. Esto quiere decir, que nuestro Dios bendice con el don de su justicia (justifica o declara justo) solamente a los que son obedientes a su ley (sin duda alguna se refería a la ley del nuevo pacto).

Rom. 2:26  Si,  pues,  el incircunciso guardare las ordenanzas de la ley,  ¿no será tenida su incircuncisión como circuncisión?. Esto significa que para nuestro Dios es más importante guardar su ley, que la circuncisión de la carne y el que guarda la ley (del nuevo pacto) demuestra con ello que su corazón ha sido circuncidado y es más  importante la circuncisión del corazón que la circuncisión de la carne.

Rom. 3:31  ¿Luego por la fe invalidamos la ley?  En ninguna manera,  sino que confirmamos la ley. Esto quiere decir, que por el hecho de que seamos justificados por la fe, eso no nos exime de tener que guardar la ley del Señor, porque la fe sin obediencia a los mandamientos o preceptos de la ley es muerta, tal como lo señala el apóstol Santiago en Sant. 2:14-26. 

Rom. 7:12  De manera que la ley ciertamente es santa; y el mandamiento es santo, justo y bueno. Esto es contrario a lo que parece entender la Iglesia acerca de las enseñanzas de Pablo acerca de la ley de Dios.

Rom. 7:22  Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios. Pablo era justo e irreprensible Flp. 3:6 porque se deleitaba en la ley de Dios Sal. 1:1-2, es decir la amaba Sal. 119:97 y la atesoraba Pro. 7:1 y todo ministro para que sea irreprensible también debe hacer lo mismo Tit. 1:6-7, es decir, debe imitar a Pablo 1Cor. 11:1.

1Cor. 7:19  La circuncisión no es nada, y la incircuncisión no es nada; más bien, lo que vale es guardar los mandamientos de Dios. La mejor demostración de que nuestro corazón ha sido circuncidado es que guardamos los mandamientos de nuestro Dios o la ley de su nuevo pacto.

1Cor. 9:21  a los que están sin ley,  como si yo estuviera sin ley  (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo),  para ganar a los que están sin ley. Pablo no estaba sin ley, pero la Iglesia de hoy prefiere la anarquía, porque la ley de Dios implica cambios en el estilo de vida que muchos no están dispuestos a realizar 1Pe. 1:14-16.

Hay una frase que usó el apóstol Pablo (aparece 10 veces en sus escritos) que se ha mal interpretado y ha generado una gran distorsión en la Iglesia. Cuando el apóstol dijo que ya no estamos “bajo la ley” Rom. 6:14-15, Gál. 4:1, no quiso decir con esto que ya no estábamos gobernados por ninguna ley, pues Pablo dijo que su ley era la ley de Cristo 1Cor. 9:21, y a los Gálatas les exhorta a cumplir la ley de Cristo Gál 6:2. Lo que estaba diciendo Pablo realmente, era que “ya no estamos en la dispensación de la ley” sino que ahora “estamos en la dispensación de la gracia” y el propósito de Pablo con esta frase era dar a entender que habían ocurrido cambios, por cuanto se había entrado a una nueva dispensación. Entre esos cambios están: un Nuevo Pacto y este generó como consecuencia un cambio en la Ley de Dios Heb. 7:12 y uno de los temas que más cambió fue el de la justificación Gál. 5:4, porque ahora también somos justificados por la fe Gál. 3:24, pero claro, por una fe que es acompañada con obediencia a la Palabra que se nos ha enseñado, porque si no tal fe es muerta y nula Sant. 2:14-26.
El Apóstol Pablo es el Moisés que Dios levantó para las naciones gentiles, con la finalidad de realizar las reformas que se requerían a la ley de Moisés para constituir una nueva ley que se requería para una nueva dispensación y un Nuevo Pacto, aquella ley que sustituiría la ley dada por Dios a Moisés y para que pudiera ser enseñada y guardada por el pueblo que Dios iba a levantar entre las naciones gentiles.


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